Hoy tuve un sueño, soñé que andaba en mis barrrios de infancia, pero tenía la edad de hoy.
Soñé con un hombre que me molestaba, y amenazaba constantemente con reventar un bicho que parecía una babosa grande y asquerosa en mi pelo, algo que me tenía muy angustiada, ya que odio a todos esos bichos... El hombre cuya cara no recuerdo, se burlaba de mí, pero era más bien un villano, porque empezó a seguirme ya no en broma, sino en verdad para torturarme con mis temores más profundos y angustiosos.
Yo corrí, corrí y gritaba que por favor no me molestara más, y empecé a sentir los síntomas de la angustia, el corazón agitado, esa sensación en las manos y el pecho apretado... Corrí y él detrás, gozando de mis sentimientos de terror, hasta que el logró atraparme me cayó encima y quedé con la cara en la tierra llorando mientras él me reventaba ese asqueroso bicho en el pelo y lo esparcía... Yo lloraba, lloraba y lloraba con desconsuelo, sentía su peso y cómo me inmovilizaba la cabeza, sentí su aliento agitado y risa satírica en mis oídos, y empecé a ahogarme, a sentir los síntomas más tortuosos del pánico.
Entonces él se levantó, se fué... Y me quedé sola.
Cuando las lágrimas se me secaron, traté de sacarme con ramas de árbol los restos del bicho, y emprendí corriendo el recorrido donde mi madre, para que me abrazara y me diera consuelo....
La encontré, me ayudó a limpiarme, me abrazótiernamente sin una palabra ....
Entonces se hizo de noche, yo tuve que partir otra vez, y me subí a una micro antigua que me llevó por senderos oscuros y acantilados tenebrosos hacia el Cajón del Maipo. Mi paradero: El cementerio.
Por alguna razón, y a pesar de mi largo viaje, nunca encontré el cementerio, y me quedé esperando en un almacén del pueblo en medio de la noche que volviera a pasar una micro que me llevara a casa....
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